12.11.09

Adiós

«Para alguien especial»


Te recordaré con una sonrisa en mi vida, con un caramelo de cereza en boca y tus mil y una acciones de niño que me hicieron encantar.



¡Cuantas ilusiones se pueden madurar en un corazón que todavía no sabe amar!

Me puse a analizar que... solamente me han gustado tres niños en toda mi vida pero nunca he llegado a querer, sólo que el último se logró colar muy dentro, lo que no sé es si eso fue amor, porque hay veces que lo pienso, lo imagino, me deleito viéndolo, me encantan sus acciones infantiles, tan de niño y queriendo sentirse hombre, tan hermoso con sus pequitas y sus caramelos en la boca, y es que aunque sea un inmaduro de lo peor no le cambiaría ni un pelito, sólo me gustaría que fuera un poco menos estúpido y más decidido.





Nunca lo había dicho aquí, que siempre escribo pensamientos o líneas sueltas al viento, pero ahora necesito decirlo, aunque él nunca lo llegue a saber, que fue el primero que en verdad me interesó, el que me ilusionó, un hermoso amor platónio que me despegó del suelo y elevó al cielo y fue tan bonito lo que llegué a sentir, y lo más chistoso es que sólo hablamos una sola vez, pero siempre hubo sonrisas y miradas y un hola que nunca llegué a escuchar, fue una especie de burbuja en la que me metí el último septiembre, bendito mes, fue el mejor, aunque también el peor, allí fue cuando me enteré de toda la verdad, aunque tampoco sé si eso fue verdad, porque nuncalo escuché de su boca, pero sus acciones hablaron por él.





Primero me hizo flotar y después me hizo descender, y yo digo que no fue amor porque no lloré, porque aunque sufrí y mis ilusiones se quebraron, porque me inundó un miedo terrible sobre qué era lo que iba a hacer ahora sin sus sonrisas de niño mimado, qué era lo que seguía, cómo seguiría sin verlo como otra cosa que el chico del salón de al lado, logré salir, empecé por aceptarlo, después por dejar de buscarlo, aunque era demasiado difícil, estaba enfrente de mí y en todos lados me lo encontraba, y cómo demonios hacer para evitar buscarlo, pero fui persistente y comencé a entender que quizá el no era para mí. Una de las cosas más duras fue ver las caras de mis amigas, que no quería que vieran que yo sufría tantito, no quería ver la cara de mi mejor amiga que sufría conmigo, y otra fue el ver que él seguía allí, existiendo.





Ya han pasado dos meses y hoy fue uno de esos días de debilidad que me permití volver a hablar de él, no pude evitar mencionarlo, y buscar su mirada, lo malo fue que la encontré, buscando la mía. Pero hoy también fue otro de esos días, de los últimos días, el último, en el que te permites recordarlo, mirarlo, querértelo comer a besos, pero al fin de cuentas es el adiós definitivo. Hoy decidí dejarlo ir para siempre, sé que es lo mejor, porque vivir de ilusiones de mentira no es vida, tengo que seguir, ya irá a llegar el verdadero.





Sólo que todavía en mi mente hay un mil y una preguntas que quiero hacerle y está el abismo del silencio, esa fue una gran barrera entre nosotros dos, nunca hablamos porque fuimos indecisos e infantiles, nunca intentamos conversar, quien sabe porqué, y yo intenté comprender sus acciones, pero no lo logré, sólo me confundí más, así que mejor me dediqué a guardar los pocos lindos momentos que en verdad compartimos. Hace más de un año con sus dos octubres que lo conocí y parece ser ayer que fue la primera vez que lo ví, pero está decidido, una parte de él se ha ido desvaneciendo, ya no es la misma intensidad de antes, ya no es la ilusión, ahora es verlo y admirar sus caritas de niño consentido y saber que fue un gran sueño, pero que sólo eso fue, ahora es comprender que otro cariño se ha ido colando en mí y quiero intentar con este otro, pero algo me dice que primero tengo que olvidar por completo y ya empecaré a ver nuevos horizontes.








Tal vez, lo que sentí por mi niño de los ojos caramelo fue lo más parecido al amor.




1 comentario:

  1. A pesar del amargo sentimiento, me ha parecido un texto precioso, desnudando sentimientos, incluso después de tanto tiempo...

    Es amor, pequeña, y un sueño a la vez... pero ánimo, ya sabes que el tiempo es capaz de curar todo, y entonces, cada vez que veas un caramelo, serás capaz de recordar sus ojos con una gran sonrisa, tengas a quien tengas al lado!

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