
-Sabes, quiero estudiar psicología.- Dije yo.
-Pues primero cúrate tú, después veremos- Me respondió mi madre, incrédula.
Y es que hasta ella sabe que estoy más loca que una cabra y primero debo de ordenar mis prioridades para querer ingresar en la vida de los demás.
¡Qué sabias son estas madres! ¡¡Cuanto adoro a la mía!!