Existe un lugar tan grande y tan especial,
ese en donde día a día puedes recargar tu alma y dejarla soñar,
donde el amor no conoce fronteras y hace maravillas sin igual.
Es algo así como un pedacito de cielo, pequeño pero grande,
tanto que no cabe en el corazón, o quizá si.
Son los brazos de mamá, tan dulces y sútiles,
que se agradece el que Dios las haya creado para así volar.
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ese en donde día a día puedes recargar tu alma y dejarla soñar,
donde el amor no conoce fronteras y hace maravillas sin igual.
Es algo así como un pedacito de cielo, pequeño pero grande,
tanto que no cabe en el corazón, o quizá si.
Son los brazos de mamá, tan dulces y sútiles,
que se agradece el que Dios las haya creado para así volar.
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No tengo una mujer maravilla, pero si una súper mamá
y eso vale más que cualquiera que sepa atravesar paredes.
El corazón de una madre es más grande que el propio universo.
